Burbuja inmobiliaria: 8 frases que se han convertido en mentira

En la última burbuja inmobiliaria de España, fueron muchos políticos, banqueros, empresarios incluso personas comunes de la calle, los que alimentaron la idea errónea de que “la vivienda nunca baja”.

Junto a esta frase, se repitieron muchos otros tópicos para que muchas personas se lanzaran a comprar inmuebles incluso en el punto álgido de los precios. En este vídeo vamos a recordar ocho de estas frases, cuáles con el tiempo se han quedado obsoletas y se han convertido en mentira.

Quien no comprara una vivienda era considerado tonto, por gran parte de la sociedad.

Ni todos los que compraron casa a lo largo de las últimas décadas tomaron una decisión equivocada, ni todos los que vivan de alquiler toda su vida estarán ante la decisión idónea. No hay verdades absolutas.

A continuación, vamos a repasar estas frases inmobiliarias o pensamientos erróneos:

1) “Alquilar es tirar el dinero”

Los que optaron por vivir en alquiler los últimos años de la burbuja española, han visto cómo han caído los precios de compra y de alquiler en el último periodo.

Muchas familias han visto la caída de la valoración de su vivienda hasta 50% en muchos casos, perdiendo miles de euros que ahora tendrían, de haber vivido de alquiler.

2) “El precio de la vivienda nunca baja”

Desgraciadamente para muchos, esta ha sido la gran mentira de las últimas décadas. Ahora suena a chiste, pero durante años fue grabada a fuego en la mente de casi todos los españoles.

El tiempo ha demostrado que la vivienda, como cualquier inversión, puede caer y mucho.

3) “No voy a vender por menos de lo que me costó”

Esta frase ha sido motivo de bancarrota para muchas familias, que por no vender hace algunos años por debajo del precio de coste se han visto condenados al embargo de su vivienda.

Bajar el precio es un paso duro porque supone reconocer un error, pero es también necesario si se quiere vender la vivienda. Siempre es mejor equivocarse una vez y rectificar, que equivocarse dos veces.

4) “La vivienda siempre sube a largo plazo”

Es cierto, que en numerosos países la vivienda siempre ha acabado recuperándose de crisis anteriores, pero también es cierto que existen países donde el precio de la vivienda no se ha recuperado después de grandes burbujas, como en Japón.

Por consiguiente, esta frase es otro mito.

5) “Nunca se verán rebajas del 30% o del 40%, antes se lo regalo al banco”

Esta frase y varios enunciados parecidos se escucharon del lobby inmobiliario español, g-14 que agrupa las principales inmobiliarias cotizadas.

Con los datos estadísticos ya se han confirmado esas bajadas o mayores bajadas, en muchas áreas.

6) “No voy a vender por menos de la hipoteca”

Hay pisos semejantes en el mercado a precios muy diferentes, ya que quizás uno abrió una hipoteca por el 80% del precio del bien raíz y ha ido amortizando, y otro por el 120% y apenas ha quitado hipoteca. Esto hace que a uno le quede poca hipoteca y pueda ser más competitivo en el precio y el otro no.

Sin embargo, muchas personas han vendido por debajo del precio de la hipoteca porque han visto que el precio podría bajar más y mejor quitarse gran parte de la deuda que seguir con todo encima. Sentarse a analizar la situación y hablar con el banco de forma clara es la mejor solución.

7) “Dan hipoteca a todo el mundo”

Durante años, primero se elegía la casa y luego simplemente se firmaba la hipoteca. Era un proceso casi automático.

Sin embargo, la bola se hizo demasiado grande, los precios dejaron de subir y empezó el derrumbe. A día de hoy, conseguir una hipoteca es más difícil, hay que tener ahorros, comprar una casa a bajo precio y unos salarios recurrentes y asegurados.

8) “Mete los gastos, el coche y los muebles en la hipoteca”

Igual que había hipotecas para todos, también hubo hipoteca para todo. El grifo del dinero estaba abierto de forma constante y se formalizaron hipotecas muy por encima incluso del valor de la vivienda. Eran las hipotecas al 120% del valor del piso, donde además de la vivienda podías meter los gastos de la compra, el coche y los muebles.

Ahora, hay veces que ni por el 80% del precio de la vivienda se obtiene financiación y se obliga a los compradores a poner más dinero de su bolsillo.