LA DEUDA BUENA Y MALA

¿Sabes lo que es una deuda buena y una deuda mala? ¿Sabías que existen deudas que son buenas? Si quieres saber lo que es una deuda buena, por favor quédate conmigo.

Los pudientes crean su riqueza a base de deuda buena, contraen deudas para agrandar su patrimonio. Siempre es conveniente tener alguna deuda buena.

Por ejemplo, si usted compra un inmueble, pide un crédito para adquirirlo y luego lo renta, si la renta de ese departamento paga la deuda del banco más los gastos, entonces estaremos hablando de una deuda buena. Ha contraído una deuda buena, pues acumula bienes sin invertir su propio dinero. El inmueble se paga solo y su dinero trabaja para usted. Lo mismo ocurre, cuando usted compra un local o un terreno para usar como negocio y los ingresos que obtiene de ello son mayores que los pagos del crédito. Los ingresos de esta inversión pagan su deuda y no usted.

Otro deuda buena por su impacto en el tiempo puede ser el utilizado para estudiar una carrera o doctorado. A largo plazo, los estudios le darán una ganancia, pues al terminarlos podrá obtener un sueldo superior.

Toda deuda que pueda servirle para obtener un beneficio adicional se considera deuda buena.

Quienes contraen deudas para comprar un taxi o para tener un auto mayor para su negocio, están contrayendo una buena deuda si hacen un análisis adecuado de costo-beneficio.

Después de explicar todo ello, si usted no quiere este tipo de deuda, su crecimiento financiero será más lento. Algunos dicen que no contraen deudas, porque es menos riesgoso. Pero como en todo, los extremos no son buenos, un poco de deuda buena le ayudará a incrementar sus ahorros y aumentar sus bienes, si se hace inversiones inteligentes.

Si invierte sin estudiar los riesgos y comete errores, ya no importa si la deuda es buena o es mala. Antes de adquirir una deuda buena se debería asesorarse, analizar la viabilidad de la idea y ejecutar análisis racional de riesgo.

Por otra parte, la deuda mala se contrae para adquirir productos no esenciales. Cuando ya tiene un coche y quiere comprar otro coche más grande y más bonito con un préstamo, simplemente porque le antoja, es un ejemplo de la deuda mala.

Está contrayendo una deuda para comprar algo que no era necesario, pero le gustó y lo compró para darse un gusto. No ha incrementado sus bienes y solo por comprarlo nuevo, perdió el 30-40% del valor cuando ha salido de la puerta del concesionario. Pagará más por el seguro, le pagará más a la hacienda y gastará más en el mantenimiento.

Dentro de las deudas malas están incluidas las tarjetas de crédito que se utilizan para las compras impulsivas y urgentes. Las deudas malas son productos del impulso emocional por comprar sin prever las consecuencias. Las personas emocionales compran porque piensan que se lo merecen, después de trabajar mucho se sienten deprimidos y necesitan un capricho material.

Todos somos humanos y tener antojos es normal, pero si usted no controla las deudas malas, se puede suicidar financieramente.

Coches que se desprecian rápidamente, cambio asiduo de los muebles, paquetes de vacaciones que se pagan después del viaje, y en general todos los artículos que tienen una gran depreciación son producto de los hábitos de consumo que muchos no pueden contener.

Si después de escuchar esto, usted continúa con sus hábitos de contraer malas deudas, recuerda que estas deudas disminuyen su capital, su efectivo, sus ahorros y lo vuelven más pobre.

 

FRASE DE LA SEMANA: ALBERT EINSTEIN

Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes

Tal y como lo comentaba Albert, para poder cambiar el camino o el proceder de nuestra vida, deberíamos modificar nuestra forma de actuar. Si siempre seguimos haciendo lo mismo, siempre obtendremos los mismos resultados.

La perseverancia, disciplina y motivación son las cualidades más enjundiosas para llegar a nuestras metas.